Por menos se declaraba una guerra

Para empezar y en una especie de declaración oficial diré que no soy monárquica; tampoco, visto lo visto últimamente, tampoco soy republicana por lo que, resumiendo: sé lo que no soy.

Dicho lo anterior vamos a los asuntos que diría aquel. Resulta que el rey de España Felipe VI, Jefe del Estado por más señas, ha ido de viaje oficial a Portugal, y allí nuestros hermanos íberos le han invitado a lo que en nuestro país es el Congreso de los Diputados. El rey español ha dado su correspondiente discurso y al terminar sus señorías (o como se llamen en portugués) se han puesto en pie aplaudiendo al monarca. Como se verá, nada que no sea normal en cualquier país. Pero resulta que un grupo de más o menos treinta de esas señorías de izquierdas todos ellos se han puesto en pie y no han aplaudido e incluso algunos ni siquiera se han levantado de sus asientos.

Dicen los que saben de estas cosas, que el problema es que no "reconocen" a Felipe VI como autoridad oficial... porque no ha sido elegido democráticamente, y por tanto de ahí ese gesto de negación.

Vamos a ver hermanitos portugueses. En primer lugar si ha sido elegido o no mediante urnas no es un problema vuestro. De momento es un Jefe de un Estado que va en visita oficial, y por lo tanto invitado-aprobado por vuestro gobierno... legítimado.

En segundo lugar no creo que Portugal, debido a su historia, sea quien debe darnos clases de democracia; y si se me apura... el que esté limpio que tire la primera piedra... que en todas partes, en algún momento, han cocido habas.

En tercer lugar y mientras no se demuestre otra cosa (que naturalmente tienen que decir exclusivamente los españoles), Felipe VI es el representante oficial de España y solamente por ese hecho merece respeto. Lo que haya que hacer, si se decide hacerlo, se hará aquí y no necesitamos de gestos absurdos de fuera.

Por mucho menos y no hace tanto, se declaraba la guerra a un país, y no que esté de acuerdo con empezar a tortazos con nadie, pero sí estoy un pelín harta de que, y lo hacemos nosotros mismos, todo lo de aquí es miserable y lo de fuera maravilloso. Que algunos parecen tontos, por Dios.

Por si alguien se ha saltado el primer párrafo, insistiré en él: no defiendo nada salvo a mí (en ese punto estoy ahora mismo), pero ya está bien de algunas cosas. Hemos, y digo hemos por aquello de no señalar, votado dos veces lo que se ha votado en urnas y como si estuviéramos aburridos y sin nada que hacer ¿nos metemos con el Jefe del Estado?.

Es como cuando en tiempos de Franco se ponía mucho fútbol para que el personal estuviera entretenido y no pensara. ¿O es algo que pasa ahora?.

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Los jubilados tienen la culpa de todo

Pues eso mismo: que los jubilados españoles tienen la culpa de todo lo que pasa en este país, y si alguien no me cree que siga leyendo.

Según cuentan por ahí fuera (fuera de este blog, claro está), mucho de lo que pasa en España es culpa de esos que antes eran venerables ancianitos y que ahora parecen ser los malvados de la película. Todo, absolutamente todo es de esos que suelen peinar canas, que antes pasaban los días jugando al dominó y que ahora parecen empeñados en fastidiar las vidas ajenas.

¿Que hay mucho paro?. La culpa es de esos abuelos que siguen trabajando sin dejar paso a la gloriosa juventud que añoran. Y yo ahora, echando mano de nuevo a mi supina ignorancia me pregunto: ¿y quienes son esos vejestorios que siguen trabajando cerca o más de los 70 años?. Gobierno, oposición, altos cargos, concejales, dueños de empresas... ¿sigo?. Y resulta que parándome a pensar -algo que hago de vez en cuando- me encuentro con que la mayoría de los antes mencionados son elegidos por las urnas. ¿¿¿Entonces???.

Que la ídola de este país -eso dicen- es Belén Esteban, famosa como todo el mundo sabe por sus logros en bien de la humanidad. Que la siguen -eso dicen- dos millones de personas diariamente en el programa donde colabora, y naturalmente -faltaría más- esos dos millones de imberbes son jubilados, como si no hubiera más población borreguil en este mi país.

Que si suben los precios. La culpa, toda todita toda es de esos inútiles que cobran una pensión por no hacer nada, porque si la quitáramos (la pensión), las cosas irían mucho pero que mucho mejor. Pero claro hay que pagarles para que luego se vayan, gratis, a Benidorm a veranear. Ahora eso sí, cuando alguien se muere por no pagar la luz o el gas o lo que sea, entonces todo el mundo se pone de pie, vociferando que dónde estaban sus hijos. ¿En qué quedamos: es obligación de los hijos o del Estado el que coman?. A ver si os aclarais, mocetones.

Y por último -no será porque no me guarde cosas en el tintero- la censura de todos contra los mayores, que no siempre son ancianos, algo que olvidan la mayoría. Si se echa novio/novia... es por soledad, pero ojo con mantener relaciones íntimas que eso es una guarrada a esas edades. Si se tira por la ventana, es culpa de los hijos que lo tenían abandonado (léase también: abandonada). Si explota la botella de butano es culpa de quienes ni iban a verle, porque si hubieran ido se habrían dado cuenta que tenía problemas derivados de la vejez, porque no apagar el fuego de la cocina -por ejemplo- es algo evitable, perooooo... habría que haber metido al abuelito en una residencia... que los hijos no pueden pagar porque están parados (no olvidemos tampoco que según el día no tienen por qué cargar con los padres)... peroooo... también el Estado (o sea: todos) no tienen por qué asumir los gastos del abuelo... así que estamos en el bucle "la pescadilla que se muerde la cola".

Resumiendo: la obligación de atender a los padres es de los hijos, pero como no hay por qué cargar con ellos y que te amarguen la vida, lo mejor es que sea el Estado quien se encargue de la residencia que le acoja, pero como no hay dinero para eso ni para nada (más que para pagarles los sueldos y prebendas a quienes mandan) la obligación de atender a los padres es de los hijos... y seguimos con el bucle.

Total que algunos, con esa sabiduría que da la vida y que les hace destacar del resto de los mortales, encuentran la solución y la cuentan al mundo con el gracejo que les caracteriza: ¡¡¡ que se mueran y dejen de molestar!!!.

Menos mal que el tiempo lo pone todo en su sitio y dentro de veinte años como mucho la mayoría de esos intelectuales de la vida será también un viejo verde asqueroso chupasangre (apelativos que leí el otro día).

Hala guapos: os esperamos a este lado de la calle.

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Periodismo con mano de obra barata

Ya en alguna otra ocasión lo he comentado, pero visto lo visto un día tras otro, está claro que hay que repetirlo. Últimamente, y no creo ser la única que se haya dado cuenta, lo de leer la prensa (en mi caso digital) se está convirtiendo en algo hiriente a la vista; y no me refiero al detalle sobre cómo contar las guerras y los atentados, o cualquier otra desgracia provocada por la mano del obra o de la naturaleza, que de eso habrá que hablar otro día, si no de lo mal que se está escribiendo en medios profesionales y a los que se les presupone, al menos, un corrector ortográfico. Pero hay cosas que ni con corrector se solucionan.

Es fácil leer día tras días, en esos medios de comunicación, frases que tienes que pararte y releer... porque a golpe de primera vista no hay dios que entienda. Pongamos un ejemplo de hoy mismo que clarificará lo que intento decir.

Hay una noticia de hace un momento, en prensa, que cita que un hombre de 34 años se ha entregado a la policía después de matar a su madre de 54, en Gijón (Asturias, España). La cosa ya pinta, de entrada, escabrosa. Bien, abres el titular y te encuentras con que el susodicho se ha "arrepentido" (podía haberlo antes de) y se ha ido a una comisaría a contar lo malo que era. Y para quien quiera saber parte del final: efectivamente han encontrado a la madre muerta, asesinada. Pero vamos a lo que nos ocupa hoy, y que no es distinto de lo que nos pudo ocupar ayer o mañana.

El que escribe, que se supone es un periodista o al menos un becario (becario: chico-chica universitario, estudiante de periodismo, que está en prácticas o también universitario que ha terminado la carrera y está haciendo méritos para encontrar un puesto de trabajo), escribe lo siguiente (copiado literalmente):

Las investigaciones barajan la posibilidad de que la mujer pudiera haber muerto por asfixia tras ser estrangulada...

Hombre, no soy universitaria pero si te estrangulan... mueres por asfixia. Digo yo. Porque que te estrangulen y mueras de gota, como que no le pega.

Pero es que así todos los días. Y una, en su subliminal ignorancia, se cansa. Porque se supone que son profesionales del lenguaje.

Y no voy a referirme, porque no quiero hacerme mala sangre, a un comentario que un... un... hace al respecto de esa misma noticia y que a pesar de ser solamente tres palabras, da ya idea de la clase de elemento que es. Dice:

Algo habría hecho (la madre).

En fin, que siempre hay un roto para un descosido y que dos guantás a mano abierta no le vendrían mal al del comentario. Qué violenta estoy esta mañana, por Dios!!!.

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Nunca es tarde para aprender

Lo de hoy sé que sólo es importante para mí pero ¿por qué no contarlo?. Resulta que llevo unos días, demasiados ya, que no estoy bien, no sé por qué pero tengo a mi cuerpo enfadado, y como lo estoy pasando mal he "suavizado" las comidas. Hace ya tiempo que leo por ahí fuera que comer "al vapor" es muy sano, que todo está muy rico... pero como somos hijos de lo que hemos recibido y en casa, siendo yo pequeña, no había costumbre de comer "al vapor", pues eso: que no tengo costumbre.

Así que aburrida ya de "todo a la plancha, o hervido o similares", pensé en ese "al vapor. Ví un artilugio con agujeritos que dicen es para eso puesto sobre una cacerola pero valía un riñón y parte del otro. Miré más pero debe ser que te lo mandan (por Internet) con las verduras ya hechas y calentitas, porque los precios asustan; y eso que no me refiero a uno de esos aparatos maravillosos que van muy completitos, si no al cestillo con patitas o parecido. Porque treinta y tantos euros, para mí, es mucho.

Y llegó el Friday no sé qué más, y unos inflaron precios un poco antes para poder rebajar, y otros los bajaron de verdad. Y el artilugio que había visto días antes había bajado su precio... a la mitad!!! y encima sin gastos de envío. Y allá que lo compré.

Lo he recibido hoy, precisamente en un día que no se lo doy a pasar ni a mi peor enemigo, así que ni corta ni perezosa me he hecho un pescado con verduras... al vapor. Y como soy inexperta total en el asunto, se me ha salido el agua de la cacerola (se ve que había puesto mucha); me he quemado un pelín; me he desesperado porque los tiempos leídos no eran los míos... Total que esperaba un desastre final.

Pero no. Estaba todo riquísimo y solamente con un poco de aceite de oliva y sal ya puesto en el plato. Ha sido impresionante darme cuenta de cada sabor de cada verdura, una a una; y el pescado (una pescadilla) exquisita. Si hubiera podido echarle "cositas" (pimienta por ejemplo) hubiera estado muy rico, pero para ello esperaré a que mi cuerpo se ponga en su sitio.

Antes tenía que haber probado esa modalidad de cocina. No tiene nada que ver con "los hervidos". Nada. El sabor es completamente distinto y no hace falta ni disfrazarlo con hierbas, adobos y demás extras. Así que ahora a esperar poder disfrutarlo plenamente. Qué rico estaba todo!!!.

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Shannen Doherty

Posiblemente el nombre de Shannen Doherty no diga demasiado en sí mismo, salvo cuando se le ve el rostro que ya resulta más reconocible. Fue una de las protagonistas de la serie televisiva "Sensación de vivir", de la que por cierto apenas vi en su momento uno o dos capítulos porque me pilló algo mayor para algo eminentemente juvenil.

¿Que por qué hoy escribo sobre esta actriz?. Por una foto que según cuentan ella misma ha publicado en Instagram y que coloco algo más abajo. Por lo que he leído corresponde a su primer día de radioterapia y comenta que la odia. He tenido que sonreir. ¿La odia ya el primer día?. Ha pasado anteriormente por la quimio (algo que está claro viendo su cabeza) y por experiencia propia puedo afirmar que cuando llegas a la radio no la odias y menos el primer día, sencillamente porque vienes de algo terrible como es la quimio... y no exagero. Después sí, pero esa es otra cuestión.

Lo que me ha llamado la atención y mucho en la foto es que no esté hinchada o aparentemente gruesa si se prefiere, porque es uno de los efectos de la quimio más visibles (aparte del pelo), aunque pensándolo bien y dada su situación es normal que esté delgada...

Por si alguien no sabe qué le pasa a esta buena mujer, tenía que haber empezado contando brevemente lo que sigue: tiene cáncer de mama pero con una metástasis brutal en el hígado y en el cerebro, por lo que posiblemente -y ella también lo ha comentado en las redes- no lo supere.

Es difícil ver su imagen en la foto de la serie que la hizo conocida (es la chica morena de la derecha... por si alguien no la relaciona por los cambios físicos que está sufriendo) y a continuación visualizar la de hoy mismo. Recuerdo que una noche me hice, a mí misma, una foto cuando estaba como ella pero más enorme sobre todo de cara; hay veces que me encuentro con esa imagen por el ordenador y no me reconozco. Alguien podrá pensar que para qué la guardo; ¿y por qué no?, al fin y al cabo soy yo también en un momento muy duro de mi vida.

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Lo de Mercadona

Creo que últimamente me estoy volviendo torpe en todos los sentidos, y digo eso porque es como si el mundo fuera por un camino y yo por otro y aunque nos vemos... no nos encontramos. No sé si es que la gente en general se ha vuelto muy irascible con todo y con todos, al tiempo que yo me he reblandecido en mis planteamientos o qué.

Y por aquello de poner un ejemplo sobre lo que quiero decir... hablemos de Mercadona.

Desde hace ya mucho tiempo vengo observando como una "preocupación" (léase con cierto tono irónico) a nivel medios de comunicación sobre lo que se ha dado en llamar "fenómeno Mercadona": un supermercado que nació de una pequeña tienda en un pueblo de Valencia (España), y que se ha convertido en una especie de enseña sobre cómo triunfar a nivel nacional (algo así como lo sucedido con Zara). Y como es sabido que cualquier tipo de triunfo ajeno conlleva la envidia, pues eso: que a ver dónde está la trampa porque -dicen- no es posible que con los tiempos que corren una cadena de supermercados esté ganando cuando todos los demás pierden.

Que quede claro antes de seguir que no tengo nada que ver con Mercadona (ésto para los más suspicaces), ni trabajo ni he trabajado allí jamás, ni conozco a ningún empleado, jefe, proveedor, etc, etc, etc. Simple y llanamente soy una persona que compra allí y que asiste, en cierto modo estupefacta, ante el acoso y derribo de una de las empresas españolas que están dando puestos de trabajo... aquí.

Se habla, por muchos que dicen saber de buena fuente, que los empleados están poco más que con cadenas y mordaza. Que no pueden hablar de lo mal que están trabajando allí, que si lo hacen (lo de hablar mal) les despiden. Naturalmente. ¿En qué empresa del mundo mundial se permite que los trabajadores de la misma despotriquen mientras cobran un sueldo?. Una, solamente quiero una.

Que si trabajan un montón de horas. Que yo sepa... siete al día, pero vamos, diremos ocho para que nadie se altere. Que yo sepa prácticamente en el comercio español se pueden trabajar... todas... aunque no lo admitan. Y ocho horas, que yo sepa, es lo que se ha trabajado siempre sin que haya muertos en el camino. Que cobran muy poco. ¿Perdona?. Para un recién entrado en la cadena, andan por algo más de 1.000 euros (a mí me han comentado que son 1.150 concretamente), y que cuando ya llevan unos años pueden llegar con facilidad a superar los 1.400 €. Los que dicen que esos sueldos son una miseria ¿tienen idea de por cuánto está trabajando la gente?. Que no duran porque a la mínima les despiden. Yo conozco (por ser clienta nada más) a empleados que llevan, mínimo, diez años en Mercadona (y no tengo por qué mentir); cierto que en ocasiones les trasladan de centro, pero algunos se mantienen en el mismo sitio.

Y por último hay quienes comentan que no puedes pedir la baja por enfermedad, y que incluso han visto o conocido a empleados con brazos escayolados y cosas por el estilo. Que yo sepa cualquier empresa, la que sea, si te rompes el brazo te evita hacer cierto tipo de cosas pero no te da la baja para que estés mes y medio en tu casa tocando el piano con la otra mano. Yo al menos nunca he conocido a ninguna en mi larga trayectoria laboral. Es más, he tenido que ir a trabajar con una gripe y su consiguiente fiebre.

Hace ya muchos años trabajé durante uno de mis veranos en un organismo oficial (lo he hecho en varios). El contrato, como es fácil de entender, era precario (de cinco meses exactamente) y el trabajo consistía en estar SIETE HORAS seguidas delante de un ordenador rellenando unas fichas. El contrato decía que podíamos parar durante quince minutos cada dos horas y andar un poco... algo que JAMÁS se nos permitió hacer. Si ibas al aseo tenías que pedir permiso... si tardabas o eso creían, venían a buscarte... y si pedías permiso por segunda vez... te lo denegaban. Únicamente teníamos, a las tres horas de haber comenzado la jornada, veinte minutos para desayunar; si tardabas más en volver, había una advertencia en la que te anunciaban que a la segunda te ibas a tu casa.

Otro verano trabajé seis meses en otro organismo oficial. Faltando mes y medio para la finalización del contrato hicieron unas obras en la sala donde estábamos y en un momento dado tiraron por el suelo un cable; en el instante en que yo pasaba sobre él alguien lo movió levantándolo. Me dí con la cabeza contra la esquina de una mesa; me mandaron a la mutua enseguida donde me vendaron el hombro que me había lastimado y cinco puntos entre la ceja y la frente. Me fui a mi casa. Al día siguiente volví al trabajo y estuve una semana con el ojo morado, cerrado y con puntos y un mes con el hombro vendado primero y con una especie de faja después. Ni se me ocurrió pedir una baja... ni creo que me lo hubieran permitido. Y en ambos lugares, si dabas problemas del tipo que fuera, no te volvían a llamar nunca más. Y lo sabíamos.

Hablan de que en Mercadona hay esclavitud. Lo que yo he contado lo sufrí de primera mano... y eso sí era esclavitud.

Creo y es mi humilde opinión, que la gente que habla y comenta, o no han trabajado nunca y sueñan con utopías o tienen unos trabajos fabulosos donde pueden hacer lo que les venga en gana, cobran unos sueldos de estrellas de cine americano y sus jefes ni van. No encuentro otra explicación.

Y tampoco comprendo esas ganas de "tumbar" a las únicas empresas que están creando puestos de trabajo. Porque cualquier persona que no viva de rentas, sabe perfectamente cómo está la situación laboral de la calle.

Y sí, compro habitual y mayoritariamente en Mercadona porque al cabo del mes me supone un gran ahorro en la compra y eso, cuando no tienes, siempre es mucho. Lo único que no me gusta demasiado es lo de las marcas blancas, pero entiendo que es la forma de abaratar precios... y hay muchas marcas (aunque algunas incluso lo nieguen) que están sobreviviendo gracias a que sus productos están en las estanterías de las grandes superficies, aunque sea en forma encubierta (bajo una marca genérica). Solamente hay que leer la letra pequeña.

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La nueva ministra de Sanidad

Pues bien empezamos con el nuevo gobierno de Rajoy. Y que conste que no voy a entrar con que Cospedal sea nueva ministra de Defensa... eso para otro día.

Dolors Montserrat es la flamante ministra de Sanidad, y sin haber siquiera comenzado en su cargo ya tiene problemas que va a ser difícil explicar, aunque me temo que Rajoy va a seguir con su historia interminable de callar y dejar correr el viento.

Pues eso que la ministra resulta que tiene unos padres que tienen una empresa (no sé si más, pero hoy hablaremos solamente de una) llamada "Montserrat Operador Logístico, S.L", que parece es de transportes. Y dicha empresa, y ahí viene el susto, aparece en la lista de morosos de Hacienda por la bonita cantidad de 2.305.822,98 euros.

¿Cómo os habeis quedado?. Sí, ya sé que yo no soy responsable de lo que haga o deje de hacer mi familia pero... la mujer del César no sólo tiene que serlo, si no parecerlo.

Aquí la lista de Hacienda por si alguien quiere buscarse.

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Día de Difuntos

Después de la locura del Halloween llega el 2 de noviembre, Día de los difuntos, donde la tradición más ancestral recordaba a sus muertos, a todos, fueran santos o no.

Recuerdo de toda la vida a mi madre poniendo en este día, unas mariposas en aceite. Que nadie se asuste; no eran mariposas de volar, si no unas palomillas que supongo se han extinguido a fuerza de olvido de algo parecido al papel encerado que tenían una pequeña mecha de vela en el centro, y que se colocaban flotando en un pequeño recipiente con aceite. Se encendían tal día como el de hoy y se tenían así hasta que se apagaban por sí solas. Una por cada ausente. Jamás se le olvidó ni ponerlas ni encenderlas... hasta que murió mi padre; entonces solamente ponía una... por él... y se hinchaba a llorar durante todo el día. También era el momento, en esta jornada, de ir al cementerio donde sólo estaba mi progenitor. Ahora los tengo a los dos. No le gustaba el Día de Todos los Santos, el de ayer. Se me olvidaba: antes del cementerio, iba a misa. Era la única misa a la que asistía en todo el año. Creo que estaba enfadada con Dios... por lo de mi padre. Luego, con los años y mucho antes de estar enferma, dejó de ir a misa, a esa misa de difuntos, pero nunca de ir al cementerio... hasta que olvidó.

Es muy triste y lo digo porque lo he visto, ir dentro de 15 ó 20 días, cuando aún falte mucho para la navidad, ir al cementerio. Todas las flores puestas tal día como ayer, completamente mustias y relegadas de nuevo a que se cumpla una nueva fecha para ir a rendirles algún tipo de homenaje a los que viven allí. Y allí seguirán (las flores) hasta que los encargados de la limpieza las quiten. Y luego el abandono generalizado más absoluto, porque parece que si no hay un "día", nadie se acuerda de sus muertos.

Hay quien dice que ellos, los muertos, ya han tenido su vida y que no es cosa de ir mirando hacia atrás, ni con ellos. Que hay que mirar al futuro que es donde está todo. Que hay que vivir carpediem, el presente. Todo eso está muy bien pero permítaseme unas pequeñas puntualizaciones. El futuro no es nada, es aire; no existe y a lo mejor no se vive nunca. El presente es un instante tan fugaz que escribiéndolo, ya se ha perdido para convertirse en pasado. El pretérito es memoria, recuerdo, quizás añoranza... pero también es lo único realmente nuestro; y en ese pasado están a quienes quisimos y que se han tenido que ir no sé bien dónde.

Lo que pasa es que en ese cementerio personal de cada uno hay más de los que se ven, de a quien llevarle flores o ponerle palomillas. Están también esos otros ausentes que han merecido serlo y que son un poco o un mucho muertos vivientes, con sus máscaras de andar por casa, que respiran comen y duermen, pero que un día decidieron de alguna forma ser lo que son hoy: difuntos sin haber muerto.

Pues nada, feliz día a todos, vivos y menos vivos, porque seguramente algún día a la mayoría (no me cuento) alguien les pondrá mariposas en aceite.



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OT el reencuentro

Mi cuerpo, el de ayer, no presagiaba que pudiera ver "OT el reencuentro", o lo que es lo mismo: el concierto de Operación Triunfo-1, pero al final me pude poner frente al televisor y disfrutarla.

Y digo bien: disfrutarla, porque salvo un par de cosillas o mejor dicho, de participantes, la disfruté y mucho.

No es cuestión de añoranzas sobre un programa que ha dado mucho al panorama musical español, si no de recordar algo que sucedió hace quince años (cuántas cosas han pasado desde entonces) con una sonrisa, y valorando lo mucho o poco que han evolucionado algunos de sus concursantes. Lo del éxito es algo que si algunos supieran cómo se consigue, lo fabricarían en plan industrial; pero no, el éxito siempre llega acompañado de mucho trabajo y de bastante magia. Porque ¿dónde radica la diferencia para que unos lleguen donde llegan y otros apenas pasen la línea de los mediocres?. Vaya usted a saber.

Pero hablemos de lo que sucedió anoche, teniendo presente que a algunos de ellos hace muchos años que no los he vuelto a ver.

Me sorprendió el progreso de Verónica, la alicantina de Elche que desafinaba estrepitosamente hace quince años y que a pesar de los muchos nervios, manejó la música muy bien anoche. Se nota el trabajo hecho y sobre todo el tesón. Eso sin contar por el bellezón en que se ha convertido: era guapa entonces pero ahora está impresionante.

Voy a meter en un único grupo a algunos de los cantantes de anoche porque no quiero tampoco darles muchos palos.

Juan Camús aburrió hasta lo indecible y fue pesado hasta decir basta con el cantad conmigo; creó polémica intentando destacar y vaya si destacó por lo tremendamente cansino de su actuación; posiblemente si no fuera por esa polémica no recordaría ni su nombre.

Hubo un chico, Alejandro Parreño, con pañuelo en la cabeza que no lo hizo mal... pero pasó sin pena ni gloria.

Mireia, la chica rubia que primero cantó en grupo y después sola, tenía una gran voz y lo hizo muy bien... pero no la reconocí y por tanto no sé si ha mejorado o no.

Javián... más de lo mismo, sin nada que destacar.

Geno una buena voz pero que no pasa de ahí.

Álex también con una gran voz pero no consigue traspasar más allá del momento.

Natalia, guapísima también, con muchas tablas ha sabido ganarse a una gran parte del público. Será digno de ver qué hace cuando cumpla algunos añitos más.

Naím Thomas, dicen que el gran desaprovechado. Canta muy bien pero no consigue hacerse un lugar. Estuvo un pelín forzado anoche.

Gisela... me costó y mucho reconocerla físicamente. Se ha arreglado tanto la cara (está muy guapa pero...) que parece otra persona. Cantó muy bien, pero la sorpresa inicial de no saber quién era hizo que la mente se distrajera "buscándola" en la memoria. Ha mejorado en su aspecto, eso está claro pero también es una más del montón: ha perdido su personalidad, que la tenía. Una muy buena voz.

Nuria Fergó. Físicamente la vi muy delgada... y mayor, más que el resto. Pasó sin grandes ruídos. Una más.

Manu Tenoria es un hombre que aparte de su guapura, no canta mal (un poco chillón para mi gusto) pero que de nuevo no consigue lo esperado. Prácticamente lo tiene todo para triunfar, pero por alguna razón lo hace a medias. Y ya se le va pasando el arroz.

¿Qué voy a decir de David Bustamante que no sepamos todos?. Una enormidad de voz, simpático como el que más, anoche volvió a enamorar con todo él. Sabe lo que hace, conoce su oficio, y lo sabe vender muy bien. No defraudó.

Rosa. Ay mi Rosa. Me enamoró la primera vez que la escuché cantar. Tiene no sé si la mejor voz de todos, pero desde luego sí la más desaprovechada de OT1. No sé dónde está el problema, pero esta chica no cuaja. Anoche estuvo muy nerviosa y se le notaba. Tiene una enormidad de voz pero es como si no supiera qué hacer con ella. Fue un lujazo verla (tiene un encanto especial cuando baila), pero los nervios podían con todo. Lo tenía todo ganado desde el primer día que apareció en televisión, incluído el público, y no ha sabido aprovecharlo. Calidad para haberse convertido en la mejor voz española... pero algo ha fallado en el camino. Sigue cantando de emocionar.

Chenoa. ¿Qué decir de una de las mejores cantantes del momento?. Se lo ha trabajado a conciencia, canta como le da la gana, está guapa a rabiar, y siendo una de las mayores del grupo (41 añitos) no ha perdido la alegría que tenía, mejorando como los buenos vinos. Es una gozada verla, oirla y disfrutarla. Lloró al final lo que no está escrito; lo pasó mal cantando con quien fue su amor Bisbal y está claro que es una mujer a quien las emociones le pueden. Grande Chenoa porque sin molestar ha sabido hacerse su propio hueco en el panorama de la música. Todo un placer verla y escucharla.

Y llegamos a David. Bisbal, claro. Muy hecho, con muchas tablas y muchos aviones/carreteras en el cuerpo. Ha dejado de ser aquel chaval de tirabuzones y se ha convertido en un hombre. Ha perdido un poco de brillo en la mirada y anoche, cantando "Escondidos" con Chenoa, estuvo muy pendiente de ella y muy poniendo barreras también. No sé si hubo "cobra" o no (yo no la vi), pero sí la frenaba. Cantando estuvo soberbio y como siempre no defraudó. Más comedido (los años no perdonan) pero sigue siendo él; la gente le quiere... y él lo sabe. Grande también y para nada el segundón de OT1.

En conjunto el concierto de anoche fue todo un éxito porque incluso quienes no guardan en la memoria nada de entonces, creo que disfrutaron. Yo, sinceramente, mucho. Porque aquellos chavales de hace quince años, marcaron una época y son lo que son gracias a un programa que fue muy innovador, y que duda cabe que a mucho trabajo de ellos mismos y de quienes les han rodeado. Muchos han llegado, otros siguen peleando y algunos se ha quedado en el camino, pero todos ellos (con nosotros) formaron un programa muy especial que se llamó Operación Triunfo, haciendo también especial su Primera Edición. El resto de las ediciones pasaron a ser "una más".

Que sí, que disfruté mucho anoche y eso es lo que vale al final.

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